26 jul
2010
Los bomberos hallaron el cadáver en la bañera del cuarto de baño, donde pudo huir para refugiarse de las llamas

Un hombre de unos 60 años de edad, Saturnino R., falleció en la madrugada de ayer domingo, tras declararse un incendio en el dormitorio de su domicilio, ubicado en la tercera planta del bloque de pisos de la calle La Barca, número 2, de Villanueva de la Serena.
Al parecer, como indicaron los bomberos a este diario, al hombre se lo encontraron en la bañera del cuarto de baño, a donde pudo huir para refugiarse de las llamas. Sin embargo, todo apunta a que falleció allí asfixiado, ya que el humo inundó toda la casa. No obstante, las causas exactas de la muerte, así como el motivo que originó el incendio, aún siguen investigándose por parte de agentes de la Policía Judicial, que durante la mañana de ayer estuvieron recopilando las pertinentes pruebas para esclarecer los hechos de este trágico suceso.
El incendio se originó en torno a las seis y veinte de la madrugada, en pleno barrio de la Cruz del Río, y a escasos metros donde Villanueva de la Serena vive su vorágine festiva con motivo de sus fiestas patronales.
Los bomberos informan que el fuego se inició en el dormitorio de la vivienda, donde además de la cama ardieron los muebles.
Las llamas que salían por la ventana alertaron a varios vecinos de edificios anexos, que enseguida avisaron a los otros inquilinos del bloque de pisos.
En esos momentos, el edificio, que cuenta con seis viviendas, sólo tenía ocupadas tres. Las dos de la primera planta y la del fallecido, que fueron desalojadas por precaución.
Ana María Guisado vive en el primero izquierda, junto con su marido, Rafael Sánchez Calderón, y como admitía ayer, tardará bastante en olvidar el susto que recibió el día de ‘Santiaguito’, patrón local, de plena madrugada: «Nos llamaron al timbre avisando que había fuego en el bloque, así que enseguida salimos a la calle y mi marido y otro hombre subieron rápidamente al tercero para ver si podían abrir la puerta». Una misión, como admite Rafael, casi imposible: «Intentamos abrir empujando la puerta pero no hubo manera, y ya fue cuando se presentó la Policía Local y luego los bomberos y le han encontrado en el baño».
Un auxilio estéril que llenaba de pesar a su vecina Ana María: «Me da mucha pena, sobre todo al pensar que él estaba dentro y no se la ha podido socorrer mientras venían los bomberos. Ha tenido una muerte muy mala y nosotros nos hemos llevado un susto muy grande, porque ha sido un sobresalto». Otro de los inquilinos desalojado fue Erasmo Contreras, un peruano que vive en este bloque desde octubre del año pasado y que también temió lo peor: «Hemos pasado momentos difíciles, sobre todo porque llegué a pensar que las llamas podían bajar para abajo».
El vecino fallecido vivía solo en su vivienda y no tenía hijos. En torno a las once de la mañana, el juez ordenó el levantamiento del cadáver, mientras que dos horas antes los vecinos desalojados pudieron volver a sus domicilios. En este caso, la intervención de los bomberos evitó que el humo se apoderara de las zonas comunes de la escalera.
Al lugar del siniestro acudieron sanitarios del centro de salud del SES de Villanueva de la Serena, que sólo pudieron certificar la muerte del hombre, una ambulancia asistencial de Cruz Roja, la Policía Local y Nacional, así como tres dotaciones de bomberos del Servicio Provincial de Extinción de Incendios (SEPEI). En concreto, en primer lugar llegó un vehículo de intervención rápida y luego fueron un camión nodriza y uno con escala, que no fue necesario utilizar.

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